El viento trae una copla...
Inundados de promesas nació primero como sueño. Se proyectó, se añoró y se acarició durante largos años. Pero cuando finalmente comenzó a forjarse se convirtió en protesta, en pedido de reconocimiento, en voz propia manifestada en música popular. Respuesta a la continua marginación de la gestión local. Respuesta a la palabra cruda e ignorante de quienes los ven como un peligro inminente, un mal acechante. Los que los conocemos sabemos que son solo pibes, pibes que son sometidos a la soledad taciturna de un municipio que no los recuerda y que no deja de prometer cuando necesitan su compañía. Porque no dejan de ser sus padres números en un padrón eleccionario y ellos, futuro de más votos. Sabemos que están en peligro pero que no son peligrosos.
El nombre que elegimos para la murga es la representación más cruda y directa de cómo se sienten frente a la gestión del gobierno local. Se sienten inundados hace años, porque no solo vienen de largas historias de lluvia en sus hogares sino también de promesas en sus cotidianeidades. Promesas, conocido recurso de los gobernantes a la hora de necesitar un voto, promesas que generan ilusiones que quedan irresolubles a los ojos de los más vapuleados por este sistema que los ha arrojado a la pobreza diaria.
En
Los inundados fueron aplaudidos y reconocidos. Gritaron que están siendo ahogados por considerarlos generaciones perdidas por los mismos que les prometen un cambio. Y así, con promesas y alegría a cuestas, los Pampitas también conocidos como “Inundados de promesas” sacan sus patas del charco para brillar en el asfalto.
Jorgelina Silva
Segundo puesto en categoria murga y premio Abelito a mejor atracción del Carnaval 2009!!!!!
Son hijos del viento
Los buitres creen que son brisa y vuelan cerca…
Pero no saben que pueden ser tormenta
No saben que se acercan al ojo del huracán
Parecen bailar en inocente carnaval, pero no traen mascaras
Cara a cara enfrentan a quienes los condenaron a ser los olvidados de aquella parte de la ciudad
Los sin asfalto
Los partidarios de la sequía
Pero ellos saben que son mucho más que eso
Saben que no traer antifaz representa su coraje
Entre alegría y música reclaman justicia
Quieren que los suyos dejen de ser juzgados, que los suyos dejen de caer, que dejen de mutilarlos, de provocarlos, de sancionarlos por no seguir las normas de la mediocridad.
Piden que dejen de robar, que el pueblo se dio cuenta
De robar vidas sobre todo.
No confundas su silencio con la calma
No confundas su baile con distracción
Están atentos
No confundas su inocencia con ignorancia
No son chicos jugando al carnaval
Son pequeños fuegos buscando explotar
No son almas en pena murgueando
Son almas inquietas tratando de movilizar
Tratando de sembrar semillas de duda en los que creen tener todo resuelto
De sembrar semillas de sueños en los que creen que esta todo perdido
Tratando de hacerse escuchar entre tantos necios oídos.
Los Pampitas
Cuando uno mira hacia atrás, hacia la propia infancia y recuerda como era ser niño, se le vienen a la memoria muchas escenas concretas, las puertas que nos abrieron y las que nos cerraron.
Todos los niños necesitan protección y todos deben recibirla, pero esta la desigualdad ¿Por qué uno si y el otro no?
Si no hay baños, ni agua corriente, si se vive en un terreno inundadle, cerca de la basura, si se comparte una cama con 6 hermanitos y en invierno no hay calefacción, si no hay comida, los derechos de ellos han sido violados.
Una inmensa cantidad de niños comienzan sus vidas con desventaja.
Desventajas injustas y vergonzosas.
La pobreza se hereda, y eso lo sabemos todos. Muy pocos niños con gran esfuerzo y ya en la juventud logran salir del circulo que los rodea, de la tristeza. La impotencia del preguntarse ¿Por qué yo vine al mundo en una familia pobre? El no ir a la escuela o no terminar el secundario aparece mas en los barrios pobres. La escuela será publica, pero se precisa plata para todo y hay discriminación, si uno no la tiene. Antes se veía mas desigualdad en navidad con el famoso Papá Noel, en el cumpleaños, en el primer día de clases, en todas las fiestas que se hacen por el negocio. Pero ahora es mucho peor, es el alimento; la comida que tienen derecho a comer; un yogurt, carne y ahora hasta la verdura, ni hablar de la fruta. Ya no esta al alcance de ninguna familia. En el comedor vemos cada vez mas niños, mas familias con las mismas necesidades.
Hablamos con Desarrollo Social, y siempre lo mismo, con ese cuento que ya lo tienen armado hace tiempo; el de no hay presupuesto, y así se lavan las manos. Ellos que saben del niño que pasa hambre si no los ven, no les importa.
Los niños se acuestan a dormir con una taza de leche o té calentita y hasta el otro día que van a la escuela no comen nada. Yo quisiera que ellos les expliquen del presupuesto cuando un niño llora de hambre. Como siempre, los grandes se mandan las tranfugiadas y los mas desprotegidos, los pobres pagan.
Nuestro trabajo es ese. Es darle al niño todo lo que este a nuestro alcance y mas, que ellos coman bien que jueguen, crezcan, que sonrían para que cuando sean adultos ellos recuerden momentos felices, en que alguien demostró comprenderlos, les abrió sus brazos y les dio su amparo. No que el niño recuerde mas las puertas que se les cerraron que las que se abrieron.




